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La prevención de la insuficiencia renal (IR) es para Evaristo Fernández Ruiz, jefe de Servicio del Hospital Universitario de Puerto Real, en Cádiz, y presidente del Congreso Nacional que la Sociedad de Nefrología celebra en la citada ciudad, el gran reto de la especialidad. En España, al igual que en los países occidentales, la IR es como un iceberg: se conoce a los pacientes que tienen la creatinina elevada, que siguen tratamiento de diálisis o hemodiálisis y que incluso se han trasplantado. Sin embargo, y tal y como corroboran los datos de distintos estudios, hay muchas personas con IR incipiente sin diagnosticar: lo que se conoce como IR oculta. “El desafío se centra en esta etapa. Está demostrado que si la patología se aborda en fase precoz con tratamientos efectivos se puede retrasar su progresión, lo que significa retardar la entrada en diálisis”, ha indicado a DM.

Ha hecho hincapié en que la IR no es una patología aislada sino que se considera un síndrome en cuyo desarrollo están implicados múltiples fenómenos.

Revertir el daño
Se puede, por tanto, frenar la progresión, pero también se intenta “evitar la aparición de las enfermedades glomerulares. Actualmente hay ensayos de biología molecular que centran su atención no sólo en la progresión sino en buscar y estimular células potencialmente útiles que fueran capaces de aliviar zonas esclerosadas”.

Fernández Ruiz no ha olvidado enumerar los adelantos en tratamientos sustitutivos, así como los diseñados para la anemia asociada a IR (las eritropoyetinas) y el hiperparatiroidismo secundario, una de sus complicaciones más importantes, junto con la nefropatía diabética. En este último aspecto, el nefrólogo ha indicado que “está demostrado que el control de la glucemia no sólo previene la nefropatía del diabético, sino que en diabéticos se pueden revertir las lesiones”.

Fuente: http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/mi_dm/biotecnologia/actualidad/es/desarrollo/1041710_04.html